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lunes, 1 de agosto de 2011

Los “interrogadores”

SUBOFICIALES EGRESADOS DE LA SCHOOL OF AMERICAS “TIENEN CONOCIMIENTO”

PUBLICADO EN CARAS&CARETAS EL VIERNES 29 DE JULIO DE 2011

Son sesenta sargentos, cabos y soldados que el Estado uruguayo envió a Panamá entre 1968 y 1976 para capacitarse en “contrainsurgencia”. Varios de ellos han sido denunciados como represores. Realizaron cursos especiales como el de “interrogador de inteligencia militar”. Estuvieron en las detenciones, torturas, muertes y enterramientos de las víctimas de la dictadura. Ningún fiscal ni juez los ha llamado aún a testificar.




ROGER RODRIGUEZ

rogerrodriguez@adinet.com.uy

Sesenta suboficiales uruguayos que realizaron cursos especiales en la norteamericana Escuela de las Américas de Panamá entre 1968 y 1976, podrían aportar información a la justicia sobre la represión de la dictadura en varios casos que ya se instruyen y en otros, particularmente las causas por tortura contra cada unidad militar, que serán presentadas en las próximas semanas por las propias víctimas.

Los sargentos, cabos y subalternos que pasaron por la School of Americas (SOA) participaron de la llamada “lucha antisubversiva” y estuvieron presentes en las operaciones de represión, en los “interrogatorios” a los detenidos, en los episodios en los que hubo muertes y probablemente en algunos de los enterramientos de las víctimas de desaparición forzada. Ninguno de ellos ha sido llamado a declarar como testigos o indagados.

Bajo el nombre de “Centro de Adiestramiento Latinoamericano: División Terrestre” la escuela comenzó a operar en 1946 en el Fuerte Amador de Panamá y a partir de 1950 se afincó en el Fuerte Gulick donde se denominó “Escuela del Caribe del Ejército de Estados Unidos”, para transformarse desde 1963, ya designada como “School of America”, en el principal centro de adiestramiento en “contrainsurgencia” de los militares latinoamericanos.

Desde 1949, un millar de oficiales y subalternos uruguayos pasaron por los cursos de la Escuela de las Américas que a partir de los años sesenta se constituyó en la base de operaciones norteamericana donde se formó a más de 60 mil soldados latinoamericanos en técnicas de combate, tácticas de comando, inteligencia militar y, particularmente, sistemas de tortura, para luchar contra el “comunismo internacional” en el marco de la guerra fría.

Es a partir de 1967 que el Estado uruguayo sistematizó la participación de militares en la SOA, con el envío de todas las generaciones de cadetes del Ejército que cada año fueron egresando de cursos de mayor nivel represivo: “Cadet Orientation” (1967), “Special Cadet Course” (1968), “CC-1” (1969 y 1970), “Internal Security Operations CC-6” (1971, 1972 y 1973), “Basic Combat and Counterinsurgency Course C-6” (1974 y 1975) y “Small Unit Leader's Orien C-6” (1976).

De esos cursos de la SOA surgieron algunos de los más conocidos represores de la dictadura: Gustavo Criado Carmona y Eduardo Ferro (1967), Armando Méndez, Manuel Cardeillac, Juan Delpino, Jorge Silveira y Carlos Silva (1968), Guillermo Abella y Antranig Ohannessian (1969), Glauco Yannone (1970), Gustavo Taramasco (1971), Daniel Blanco, Miguel Dalmao, Tranquilino Machado, Gustavo Mieres y José Boudean (1972), Elmar Castiglioni (1973), Tomas Casella (1974), Carlos Calcagno (1975), Luis Maurente (1976).

También son egresados de la Escuela de las Américas la mayoría de los hoy integrantes del generalato del Ejército: Daniel Castellá (División I), Miguel Dalmao (procesado), Raúl Gloodtdofsky (Misión ONU Pakistán), Juan Villagrán (División III), Pedro Aguerre (División IV), Willie Purtscher (División II), Felicio De los Santos (Misión ONU Haití), Neris Corbo (Sanidad Militar), José Burone (Estado Mayor de Defensa), Sergio D’Olveira (IMES) y Juan Saavedra (IMAE).

Uruguay volvió a enviar efectivos a los cursos a partir de 1986 y hasta marzo de 2006, cuando la ministro de Defensa, Azucena Berrutti, anunció que nunca más se enviaría militares al adiestramiento norteamericano que desde el año 2001 se realizan en Fort Benning, Estado de Georgia, bajo el nombre de Instituto de Cooperación para la Seguridad Hemisférica (Western Hemisphere Institute for Security Cooperation - WHINSEC).

Los “interrogadores”

Entre 1967 y 1976 (cuando cesaron los cursos de la SOA para Uruguay porque Estados Unidos retiró su ayuda militar a la dictadura a través de la “enmienda Koch”), hubo más de 120 suboficiales (varios de ellos denunciados como torturadores) que realizaron cursos en Panamá. La mitad de ellos egresó de sospechosos “cursos especiales” o de específicos cursos de “interrogador de inteligencia militar”.

Estos “NCO” (Non-commissioned officer), como se denomina a los suboficiales en la jerga militar estadounidense, comenzaron a “especializarse” mucho antes de la dictadura y aún antes de que el gobierno de Jorge Pacheco Areco les encomendara la dirección de la lucha antisubversiva en 1971. En 1968, catorce suboficiales ya realizaron un primer “Special Course” en Panamá.

Aquel grupo que “estudió” en agosto de 1968, estaba integrado por los sargentos Juan Antonio Deniz, Aníbal Díaz Rojas, Dectino Micol, Esmir Rambao, Omar Gómez Curi, Liserio Toledo y Ariel Torres, y por los cabos Ignacio Alvez Brum, Gilberto Alvez, Mario Cardozo Reboiras, Ruben Lavega, Carmelo Cardozo y Juan Fermín. Todos pasaron luego a aplicar lo aprendido.

En 1969, el cabo de primera Arístides Torres y los cabos de segunda Lisandro Corbo, Emilio González, Alberto Sappia y Alesis Valentti, realizaron el curso “NCO General Supply E-26” y para 1970 ya se recibían cursos de “Interrogador de Inteligencia Militar E-15” de los que egresaron el suboficial mayor Alfonso Fachelli y los sargentos de primera Wilson Vega Fonseca y Ricardo Coitinho.

Un curso de “Inteligencia Militar para Alistado E-16” realizaron el suboficial mayor José López Alvez y el sargento de primera Andrés Fernández Silvera en 1971, y un año después se recibían cursos de “Military Policie NCO E-10” por los cabos de segunda Hugo Milesi y Regelio Veiga, por el marinero de primera Washington Del Río y por el suboficial de primera Augusto Lauber.

En 1972, también egresaban como “Military Intelligence NCO E-16” los cabos de segunda Mario Díaz, Isolino Martínez y Rubén Santos y en 1973 se sucedieron los cursos denominados “E-42” para los sargentos Julio Antúnez, Alfredo Bottaro, Pedro Cabrera, Luis López y Carlos Pedreira, “E-44” para el sargento Luis Leites, y los cabos Atilio Denis y Hugo Muniz, “E-26” para los sargentos Antonio Da Silva, José Del Pino, Néstor Lemos y el cabo Victor Madruca, y “E-11” para los sargentos Juan Charquero y Luis Nuñez.

Entre mayo y julio de 1974, los sargentos Clever Cotelo y Jacinto Paiva, junto a los cabos Heber Quiñones y Hugo Gómez Fagúndez realizaron el curso “NCO General Supply E-26”, mientras los sargentos Raul Barraco, Ivo Lima Chagas, Julio Marín y René Segovia cursaban “Military Intelligence Interrogador E-15”, Lucas Terra Silva estudiaba como “Military Police NCO E-11” y Carlos Techera, Rodolfo Suárez y Manuel Zapata hacían el “Military Intelligence NCO”.

En 1975 y 1976, los sargentos Obdulio Custodio Amaro, Manuel López Vila y y Cándido Santana fueron los últimos en recibir el “Military Intelligence NCO E-16”, un curso que un suboficial chileno de apellido González denunció internacionalmente porque allí “los militares latinoamericanos era torturados por sus propios instructores y a su vez se torturaban entre ellos para poder luego ejecutar mejor ese mismo procedimiento de interrogación a su enemigo”.

domingo, 3 de agosto de 2008

Colombia:el regreso de los BARBAROS


Informe sobre TORTURA: Colombia padece un REGIMEN TORTURADOR. Violencia sexual como estrategia del Terror Estatal

7 de junio, Toribío ,dos niñas indígenas de 12 y 14 años fueron víctima de violencia sexual por parte de miembros del Ejército Nacional ,iban al colegio(...) teniente acusó a Vilma de ser "guerrillera"(…)



Por Latir Unidos
(de informe Coalición Colombiana Contra la Tortura)

He aquí una parte del informe relativo a la tortura en Colombia, informe hecho con mucha valentía y ahínco por las organizaciones sociales que han seguido protegiendo y organizando a las personas, pese al macabro Terrorismo de Estado que se viene abatiendo sobre ellas, diezmándolas cada vez más. El siguiente informe no ha tenido ningún tipo de cobertura mediática por los grandes medios, evidentemente porque pone en relieve el carácter genocida del régimen que protege y viabiliza el saqueo económico de Colombia mediante las masacres, el paramilitarismo, las desapariciones, la tortura y el Terror.


La Coalición Colombiana Contra la Tortura, integrada por la Asociación de Familiares de Detenidos Desaparecidos (Asfaddes), Asociación Minga,Colectivo de Abogados José Alvear Restrepo, Comisión Colombiana de Juristas, Corporación Avre, Corporación Reiniciar, Fundación Comité de Solidaridad con Presos Políticos (Fcspp), Organización Mundial Contra la Tortura (Omct) y Terre des Hommes, dio a conocer a la opinión pública, en el mes de julio 2008, los resultados del seguimiento que realizó en el año 2007


De los 97 casos de tortura, trato cruel, inhumano y degradante que La Coalición logró documentar, 27 las víctimas fueron torturadas y dejadas con vida, mientras que en 43 casos, las víctimas fueron torturadas y luego asesinadas por los victimarios. Formaron parte de las personas martirizadas 11 niños y 18 mujeres.


En el 90.1 por ciento de las torturas que se lograron documentar está comprometido el Estado. Por acción directa de sus agentes en el 70.4 por ciento y por el uso de la estrategia paramilitar en el 19.7 por ciento.


Algunos casos, ejemplos de tortura


El 26 de marzo de 2007 al municipio de Bello (Antioquia), llegaron paramilitares autodenominados "Águilas Negras". Los criminales hirieron a dos niñas de diez años y violaron sexualmente a una de ellas de nombre Gabriela Alzate Perea*. Cuando las niñas pidieron auxilio, acudió inmediatamente José Mendieta, quién por este acto fue asesinado por los 'paras'. Mendieta y las dos niñas vivían en el asentamiento de desplazados Altos de Oriente, ubicado en la vereda Granizal, del municipio de Bello.

El 25 de junio de 2007 en el municipio de Tulúa (Valle), fueron torturadas y violentadas sexualmente por miembros de la Tercera Brigada del Ejército Nacional, Vilma Helena Márquez* y Martha Eulalia Márquez*. Los militares ingresaron a la casa en la que ellas se encontraban junto con los campesino Alcides Granada Durango y Gerson Ladino Suárez...


El teniente Manotas agredió y acusó a Vilma Helena de ser guerrillera y la obligó a un interrogatorio a solas apuntándole con un arma. Cuando ella se quejó de un agudo dolor estomacal, el teniente le preguntó sí estaba embarazada y la golpeó brutalmente en el vientre ocasionándole desmayo y sangrado vaginal.


Posteriormente alias "Bombas", otro militar del mismo operativo, interrogó a Martha Eulalia agrediéndola y amenazándola con un cuchillo. Le exigió la entrega de unas armas que no existían y la obligó a quitarse el brasier para luego cogerle y apretarle los senos y las nalgas, sin ningún respeto por la dignidad de la persona.


Otro militar agredió y amenazó a las dos mujeres con violarlas. Los campesinos que acompañaban a las mujeres fueron brutalmente golpeados por los uniformados, quienes

antes de ponerlos en libertad los fotografiaron y les abrieron procesos por narcotráfico.



Niños y mujeres entre las víctimas


El 7 de junio de 2007, en el municipio de Toribío (Cauca), dos niñas indígenas de 12 y 14
años fueron víctima de violencia sexual por parte de miembros del Ejército Nacional, cuando se dirigían a estudiar al colegio Eduardo Santos ubicado en la vereda Berlín.


Los uniformados las obligaron a apartarse del camino y luego a que se quitaran la ropa Las niñas lograron escapar y llegar hasta el colegio.

El 23 de diciembre del mismo año, en el municipio de Apartadó (Antioquia), fue torturada y asesinada por miembros del Ejército Nacional, María Margarita Giraldo Usura, perteneciente a la Comunidad de Paz de San José de Apartadó.


Los militares entraron disparando a la vivienda de la víctima, poniendo en riesgo la vida de las dos hijas de María Margarita a quién se llevaron junto con algunos bienes de la desdichada mujer. Al día siguiente María Margarita fue reportada por el Ejército como "guerrillera dada de baja en combate" y remitida a la sede del Instituto de Medicina Legal del municipio de Turbo (Antioquia). El cadáver de la víctima presentaba señales de tortura.


El 23 de noviembre de 2007, en el municipio de Apartadó (Antioquia), fue detenido y torturado tanto física como psicológicamente el niño Efrén Espinoza Goes, de 10 años, por miembros del Ejército Nacional quienes lo golpearon por más de 15 minutos. Los uniformados amenazaron con cortarle los dedos y matarlo, acusándolo de ser guerrillero. El rostro y la cabeza del niño quedaron destrozados.


Los casos anteriores forman parte de los 97 que pudieron ser documentados por la Coalición que son una ínfima parte de las cifras reales, ya que muchas víctimas se abstienen de denunciar debido a las dificultades para acceder a la justicia, el temor a los victimarios y sus represalias y la ausencia de mecanismos de protección a víctimas y testigos. Los altísimos niveles de impunidad que goza el Estado colombiano, han garantizado la invisibilidad de este crimen, es tarea de todos denunciarlo.

*Nombres cambiados para proteger los derechos de las víctimas y familias