






















El ministro de Defensa colombiano, Juan Manuel Santos, confirmó este sábado la muerte del guerrillero de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) Luis Edgar Devia, mejor conocido como Raúl Reyes, quien fue asesinado por el Ejército de ese país durante una operación que inició en el departamento de Putumayo (sur), y luego incursionó en territorio ecuatoriano.
Junto a Reyes, quien formaba parte del Secretariado de las FARC, fueron abatidos otros 17 guerrilleros, entre ellos Guillermo Enrique Torres, alias Julián Conrado.
Viviendas afectadas por disparos del ejército colombiano en suelo ecuatoriano.
Impacto de disparos aéreos del ejército colombiano
Casquillos encontrados en comunas indígenas de frontera
Escuela afectada por bombardeo aéreo
comunidad fronteriza Yana Amárúm agredida el 2 y 5 de noviembre de 2007

Sumamos también nuestras voces contra las MASACRES y los DESPLAZAMIENTOS masivos en Mapiripán, El Aro, La Granja, Chengue, Mejor Esquina, Barcelona, La Negra, el Alto Naya, Honduras, Pueblo Bello, Las Tangas, Buenos Aires, El Salado, La Chinita y San José de Apartadó. Casos representativos, en los cuales el estado colombiano viene siendo investigado o ha sido condenado por altas cortes internacionales, debido a su participación directa o a la omisión de sus funciones de protección de la población. Igual eco deben tener las víctimas que en el actual proceso de negociación entre gobierno y paramilitares, no encuentran garantías efectivas a sus derechos a la verdad, a la justicia y a la reparación integral.
La responsabilidad fundamental del estado colombiano es la protección integral de todas y todos sus ciudadanos y la garantía de los derechos humanos con especial énfasis en la reparación a las víctimas como una forma de evitar que estos crímenes se repitan.
Por ningún motivo el gobierno colombiano puede contribuir a la polarización del país y a la impunidad, y menos aun, a la ejecución de crímenes de lesa humanidad. Tampoco puede pronunciarse o actuar solo a favor de algunas de las víctimas, mientras calla o contribuye por acción o por omisión, a la perpetración de crímenes contra otras.
Hombres y mujeres de diversos países latinoamericanos en Quito, estamos comprometidos con la búsqueda de salidas negociadas al conflicto colombiano. Creemos que el ACUERDO HUMANITARIO es una alternativa entre otras y debe estar acompañado de acciones concretas de PROTECCIÓN y REPARACIÓN INTEGRAL A LAS VÍCTIMAS, al tiempo que se enfrentan las crecientes desigualdades sociales y económicas que alimentan la guerra. Creemos que la injusticia social y económica, la impunidad y la violencia no son un problema exclusivo de las y los colombianos, por eso las y los convocamos a acompañarnos y pronunciarse.
Contra el silencio y la impunidad.
El pleno de la Cámara de Diputados aprobó ayer, con 462 votos en favor, seis en contra y dos abstenciones, el controvertido proyecto de reformas constitucionales en materia judicial –conocidao popularmente como ley Gestapo–, que incluye disposiciones severamente criticadas por organismos defensores de los derechos humanos y por otros sectores de la sociedad, como la extinción de dominio, la atribución de facultades extraordinarias al Ministerio Público (MP) y a los cuerpos policiacos, el acceso de las autoridades a los datos personales y bancarios de los sospechosos, y la inclusión de la figura del arraigo –que podrá ser hasta por 80 días– en el marco constitucional.
Por fortuna logró evitarse la supresión de las modificaciones al artículo 16 de la Constitución, mediante las cuales se autorizaba el allanamiento de domicilios por las policías, sin orden judicial de por medio, por más que el fracaso de esa adulteración aberrante del marco legal no obedeció a un espíritu de respeto a las garantías individuales, sino a una lógica pragmática de los legisladores de los partidos Revolucionario Institucional (PRI) y Acción Nacional (PAN), quienes, ante la oposición de los diputados del Frente Amplio Progresista (FAP), decidieron eliminarla para alcanzar los dos tercios de la votación necesarios para la aprobación del proyecto en su conjunto.
Así, aunque se eliminó el allanamiento injustificado de los domicilios, se mantuvieron intactas otras disposiciones violatorias a los derechos humanos, entre las que destacan la facultad que, en lo sucesivo, tendrán las policías para realizar detenciones discrecionales y arbitrarias, así como la inclusión del arraigo en el marco legal vigente, que rompen con el principio constitucional de presunción de inocencia, abren un amplio margen para el atropello de las libertades ciudadanas y colocan a la población en su conjunto en un estado de indefensión ante la autoridad.
El combate al crimen es una de las responsabilidades irrenunciables del gobierno y, para realizarla, éste debe contar con instrumentos jurídicos adecuados y eficaces, pero no lesivos para las garantías individuales. Esto no es cosa menor en el contexto de un país en el que los derechos humanos son violentados en forma cotidiana y en el que el gobierno ha exhibido constante indiferencia al respecto. Como botón de muestra ha de recordarse que, durante la visita de la alta comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Louise Arbour, el titular del Ejecutivo federal, Felipe Calderón Hinojosa, aseguró que “en México no hay mayor amenaza a los derechos humanos que la que representa el crimen organizado”, como si fueran menores los atropellos que cometen las propias fuerzas públicas y que han mostrado un claro incremento en esta administración y en la pasada.
Por otra parte, la reforma judicial exhibe una terrible insensibilidad ante las causas profundas de la delincuencia, como la miseria, la desigualdad, la falta de educación, el desempleo, los ínfimos niveles de vida de grandes sectores de la población, la desintegración familiar y la descomposición del tejido social. La lucha contra la delincuencia, por tanto, no debiera centrarse en aparatosos despliegues militares ni en reformas retrógradas y autoritarias que colocan al país en la lógica de un Estado policial, sino en la atención gubernamental a los factores señalados.
Se argumenta que las alteraciones al marco constitucional operadas ayer son indispensables para garantizar la seguridad ciudadana y el Estado de derecho. Pero salta a la vista que con el incremento de atribuciones a las corporaciones policiales nacionales, cuyo grave descontrol es admitido hasta por los altos círculos del gobierno, no se logrará más que incrementar la zozobra de la población, la cual no gana nada en protección contra la delincuencia pero queda prácticamente inerme ante los abusos de la policía. Flaco favor, por último, puede hacerse al estado de derecho cuando se socava uno de sus pilares esenciales, que son de las garantías individuales. Lo aprobado ayer es una regresión a las ideas de “paz y orden” porfiristas, expresión de una mentalidad autoritaria e impermeable al entendimiento de las realidades nacionales, y resulta tan peligroso como impresentable. Debe ser revertido.
Fuente:
http://www.jornada.unam.mx/2008/02/27/index.php?section=opinion&article=002a1edi
Mas info: http://mujeressinmiedo.blogspot.com/










Viernes 15 de febrero convocamos al grito internacional contra la represión y la violencia hacia las comunidades indígenas zapatistas en Chiapas.
Habrá:
Música, danza, malabares, alegría, personajes, info… y sorpresas.
Sitio:
Callejón de la universidad, 19:00hs.
DESPIERTA TU MAGIA
NO CHARLES CHAPLIN (Córdoba)
CONTRAIMPUNIDAD http://contraimpunidad.blogspot.com/
¡SI TOCAN A UN@ NOS TOCAN A TOD@S!
Solidaridad con Chiapas: Llamada al día de acción internacional
Llamada al día de acción internacional el 15.02.2008 por el respeto a la autonomía indígena y contra la represión en Chiapas En los meses pasados, las agresiones contra las comunidades zapatistas han aumentado drásticamente. La guerra de baja intensidad ha adquirido una dimensión que ya no ha tenido desde la masacre de Acteal hace diez años. Al mismo tiempo la atención mediática baja. Nos parece muy importante señalar a la opinión pública Internacional que no hemos olvidado el conflicto y la resistencia en Chiapas. Queremos mostrar al gobierno mexicano que en el mundo observamos atentamente y preocupadamente la situación en Chiapas. Por eso convocamos a un día de acción internacional para el 15.2.2008, p.e. en frente de embajadas y consulados mexicanos, en el marco del duodécimo aniversario de los Acuerdos de San Andrés. (El aniversario es el 16 de febrero, pero el sabado las embajadas están cerradas). Los acuerdos de San Andrés que se discutieron entre el EZLN y el gobierno mexicano tienen el objetivo de garantizar la autonomía indígena. Estos incluyen, por ejemplo, la autonomía indígena y la autogestión de los recursos naturales por los pueblos indígenas residentes. El EZLN interrumpió las negociaciones, dado que el gobierno no cumplió ni respetó los acuerdos. Nos solidarizamos con la realización autogestionaria de la autonomía indígena.
La situación de las comunidades indígenas en resistencia se ha empeorado con la realización del PPP (Plan Puebla Panamá) y otros megaproyectos neoliberales, que requieren el acceso infraestructural y turístico de las reservas de biosfera en Chiapas: En agosto de 2007 cuatro comunidades indígenas fueron desplazadas violentamente de la reserva de biosfera Montes Azules en la Selva Lacandona. Hace un año la cuantidad e intensidad de los ataques paramilitares por parte de la OPDDIC (Organización de la Defensa de los Derechos Indígenas y Campesinos) contra las comunidades zapatistas están aumentándose alrededor de Agua Azul, las cascadas más conocidas y visitadas de México. Desde septiembre de 2007, el poblado zapatista Bolon Ajaw ha sido afectado por varios amenazas y ataques por parte de la OPDDIC por el hecho de que el pueblo está localizado en el camino hacia unas cascadas que todavía no tienen acceso turístico. Junto con el gobierno estatal la OPDDIC planea un nuevo proyecto turístico con lo que se pretende desplazar a la comunidad. Ya que la comunidad deniega el reasentamiento voluntario la misma ha sido afectada por varias ataques y amenazas de muerte y violación por parte de la OPDDIC. Además, quemaron algunas casas de Bolon Ajaw.
Los agresores de estos hechos fueron habitantes del ejido Agua Azul, que pertenecen casi todos a la OPDDIC. Por eso organizaciones locales e internacionales han convocado a un boicot turístico hasta que cesen las agresiones contra las comunidades zapatistas. En la comunidad Vetel Yo'chib, cerca de Agua Azul, el día 29.12.07 al camino a su milpa el compañero Pablo Silvano Jiménez recibió un disparo en su pierna por dos policías y un miembro de la OPDDIC. Desde entonces el compa tiene que esconderse y ya no puede trabajar para alimentar a su familia. En la última semana de enero, una brigada internacional de observación, que estaba en Vetel, fue amenazada de violación y muerte. El 1.2.08 les dispararon al compañero Eliseo Silvano Jiménez y a su hijo Eliseo Silvano Espinoza por miembros de la OPDDIC y policías. Después les detuvieron en la camioneta de la OPDDIC.
En la cárcel fueron torturados y forzados a dejarse fotografiar con armas en sus manos. Actualmente todavía están en la carcel de Palenque sin atención medica.
Exigimos:
1.La suspensión de cualquier tipo de agresiones contra las comunidades zapatistas y otras en resistencia.
2.La suspensión de la guerra de contra insurgencia contra las comunidades indígenas y zapatistas y el retiro de los campos militares en la región indígena de Chiapas.
3.La libertad de Eliseo Silvano Jiménez y Eliseo Silvano Espinoza así como de todos los demás presos políticos.
4.La anulación definitiva de los desalos violentos en el terreno indígena de Chiapas.
5.El fin de la cooperación entre organizaciones paramilitares como la OPDDIC y el ejército federal o la policía, tanto como la realización de los conocimientos sobre aquella en el sentido de una aclaración jurídica de sus crímenes.
6.El respeto a la autonomía indígena.
Activistas del Gruppe B.A.S.T.A. (Münster, Alemania) y Atenco Resiste (Berlin), actualmente Chiapas, México
Más información: http://enlacezapatista.ezln.org.mx/

CONCLUSIONES PROVISIONALES
2. Los poderosos obstáculos en el acceso a recursos básicos para la supervivencia y el libre desarrollo individual y colectivo, se sitúan en el trasfondo del conjunto de las graves vulneraciones de los derechos humanos detectadas. Tales dificultades afectan esencialmente a la posesión de la tierra, el acceso al agua, a la energía y a la biodiversidad en su conjunto.
3. La desigual e insuficiente satisfacción de servicios básicos en el terreno educativo y de salud, junto con otras vulneraciones de derechos sociales y culturales fundamentales explican igualmente la preocupante situación de los derechos humanos en la región.
4. La existencia de necesidades básicas insatisfechas, junto con la falta de confianza en los cauces institucionales de participación, genera procesos de organización social. La reivindicación colectiva organizada, en efecto, es vista como única vía de realización, siempre parcial, coyuntural y competitiva, de los intereses y necesidades más esenciales.
5. En algunos casos la movilización colectiva supera la dimensión reivindicativa para apostar por respuestas de autotutela de los derechos. La construcción de las autonomías indígenas de las comunidades zapatistas es sin duda el ejemplo más avanzado pues genera espacios propios de participación social, económica y política cuya intensidad desborda los referentes institucionales y confronta profundas dinámicas de dominación cultural todavía vigentes.
6. Frente a lo anterior, los poderes públicos han venido respondiendo con políticas de desarrollo social que no han respetado esta realidad, ni han incorporado seriamente la participación de las comunidades en el diseño de las mismas. Por tanto, su implementación viene creando división y conflictos en muchas comunidades.
7. La política de control y represión de esta movilización colectiva también ha diseñado contextos de vulneración de derechos humanos. Tal y como ya se constató en informes anteriores, la presencia militar en la zona constituye también un elemento que favorece el conflicto. La continuidad de tal presencia militar resulta desproporcionada y por tanto es injustificada.
8. La primera visita tuvo como objeto la reacción de la sociedad civil internacional frente a la masacre de Acteal. En la actualidad –diez años después- podemos afirmar que la impunidad continúa. La creación, por parte del nuevo gobierno, de
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10. Desde nuestros primeros informes hemos venido destacando la presencia de grupos paramilitares así como recomendando su disolución y desarme. Lamentablemente, seguimos detectando tanto la continuidad de su presencia como su conexión con agentes de la seguridad pública. En algunas áreas geográficas su actividad incluso ha aumentado.
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RECOMENDACIONES
1. La extensión y democratización del acceso a los recursos y servicios básicos constituye el punto de partida de cualquier avance en la vigencia de los derechos humanos en Chiapas. Por ello, deberían abandonarse aquellas políticas de carácter neoliberal que conducen a un acceso restringido y privatizado a los recursos básicos y que además se han demostrado insostenibles ecológica y socialmente.
2. Los poderes públicos deben respetar y promover los procesos de autonomía de los pueblos y comunidades indígenas, dada su demostrada capacidad de satisfacción de necesidades básicas.
3. Cualquier programa gubernamental de desarrollo económico y social deber ser consensuado con los sectores sociales verdaderamente representativos. Cuando éstos afecten a los intereses de los pueblos indígenas necesariamente se deberá obtener de los mismos su consentimiento previo, libre e informado, tal y como exige
4. Constituye una necesidad inaplazable emprender la desmilitarización de la zona. La presencia militar debe ser estrictamente limitada al desarrollo de las funciones constitucionalmente señaladas, evitando a toda costa su incidencia en la vida de las comunidades.
5. Debe procederse definitivamente al desarme y disolución de todos los grupos paramilitares aún presentes en el Estado, a la persecución jurídica de sus miembros y máximos responsables y a la depuración de responsabilidades políticas que se pudieran derivar.
6. Los poderes públicos deben implicarse de inmediato y de manera contundente en la lucha contra la impunidad. Más allá de reformas normativas pendientes, es imprescindible la determinación política para acabar con este fenómeno.
7. Debe abandonarse toda práctica de utilización del sistema punitivo para criminalizar y reprimir los movimientos y las organizaciones sociales. En este sentido, es necesario introducir reformas tendentes a eliminar las situaciones de indefensión, abuso de poder, vulneración del principio de presunción de inocencia, construcción de denuncias falsas, y la creación de delitos que por su amplitud puedan ser utilizados en esta dinámica represiva.
8. Es urgente abordar una reforma estructural del sistema de impartición de justicia que asegure su verdadera accesibilidad, su imparcialidad y la vigencia de todas las garantías básicas. Debe asegurarse una defensa de oficio de calidad, la presencia de traductores de confianza que garanticen los derechos lingüísticos de las personas indígenas y permitir que las víctimas de sucesos delictivos puedan actuar como parte en los procesos judiciales, abandonando el monopolio del ministerio público y con ello evitar sospechas sobre su parcialidad.
9. Por último, la realización de la justicia se constituye como el elemento imprescindible e inaplazable para construir la memoria histórica del conflicto.
Sólo sobre el reconocimiento de la verdad es posible construir las bases para la reparación a los afectados y la solución de los problemas psicosociales derivados del mismo.
San Cristóbal de las Casas, a 9 de febrero de 2008
Atentamente:
Comisión de Prensa de

¡YA BASTA! a la militarizacion en Chiapas
¡YA BASTA! al despojo y la explotación de los de abajo
¡YA BASTA! a la persecusión, represión y asesinato de tod@ los luchadores sociales
